
Hace apenas cinco años ocurrió algo que cambió la historia de la ciencia: un sistema de inteligencia artificial logró resolver un problema que llevaba medio siglo sin respuesta. AlphaFold 2 consiguió predecir con una precisión extraordinaria la estructura tridimensional de las proteínas, un avance que abrió nuevas formas de estudiar enfermedades, diseñar medicamentos y comprender cómo funciona la vida a nivel molecular.
Por qué fue tan importante
Las proteínas son las “máquinas” que hacen funcionar cada célula del cuerpo. Su forma determina su función y, cuando se pliegan mal, pueden desencadenar enfermedades como el alzhéimer o el párkinson. Durante décadas, averiguar su estructura exacta requería meses o años de trabajo experimental con métodos complejos.
Con AlphaFold 2, esto cambió: en el concurso internacional CASP14 de 2020, el modelo predijo estructuras basándose únicamente en la secuencia de aminoácidos con un nivel de precisión que los expertos calificaron como “resolver un reto de 50 años”.

Pero el impacto real llegó cuando esta tecnología se puso a disposición de la comunidad científica.
Una herramienta adoptada en todo el mundo
En 2021 nació la base de datos pública de AlphaFold, creada junto al EMBL-EBI. Un año después, ya contenía predicciones para más de 200 millones de proteínas, algo que llevaría cientos de millones de años obtener por métodos tradicionales.
Hoy, más de 3 millones de investigadores de 190 países utilizan esta herramienta, entre ellos decenas de miles en España. Gracias a ello, la investigación biomédica avanza más rápido, con menos costes y con acceso más equitativo al conocimiento.
Este impacto global fue reconocido con el Premio Nobel de Química 2024.
Aplicaciones reales: del corazón a la conservación de abejas
El uso de AlphaFold no se ha limitado a los laboratorios. También se ha convertido en una herramienta fundamental para resolver problemas reales:
Abejas más resistentes
Investigadores europeos emplearon AlphaFold para estudiar la estructura de una proteína inmunitaria clave en las abejas. Estos datos están ayudando a proteger a poblaciones en peligro y a desarrollar programas de cría más resistentes mediante IA.

Avances en enfermedades cardiovasculares
Durante décadas, la estructura de la proteína principal del colesterol LDL —la apoB100— fue un misterio. AlphaFold permitió, por primera vez, visualizar su compleja forma. Ese nivel de detalle abre la puerta al desarrollo de nuevas terapias preventivas.
Un impulso sin precedentes a la investigación
El alcance de AlphaFold en la comunidad investigadora es enorme:
Ha sido citado en más de 35.000 artículos científicos.
Más de 200.000 publicaciones han utilizado elementos de AlphaFold 2 en su metodología.
Los investigadores que lo emplean presentan un 40% más de nuevas estructuras experimentales.
Sus estudios tienen el doble de probabilidades de ser citados en artículos clínicos o patentes.

También ha democratizado el acceso: estudiantes sin formación previa, como dos universitarios turcos que aprendieron de forma autodidacta, han publicado ya más de 15 artículos gracias a esta herramienta.
Hacia una nueva era: AlphaFold 3 y la biología digital
El impacto ha ido más allá de la predicción de proteínas. En 2021 se creó Isomorphic Labs, una compañía basada en IA que utiliza AlphaFold para acelerar el diseño de nuevos medicamentos.
Fruto de esa colaboración llegó AlphaFold 3, un modelo que ya no solo predice proteínas, sino también:
ADN
ARN
Moléculas pequeñas (como las presentes en fármacos)
Complejos moleculares completos en una sola estructura 3D

Esto permite observar cómo interactúan entre sí, una capacidad clave para revolucionar el descubrimiento de medicamentos.
El servidor global de AlphaFold ya ha generado más de 8 millones de predicciones para miles de investigadores.
Más allá de AlphaFold: nuevas herramientas para comprender enfermedades
Inspirados por este avance, han surgido modelos complementarios:
AlphaMissense, para analizar mutaciones genéticas asociadas a enfermedades.
AlphaGenome, para estudiar variaciones genómicas.
AlphaProteo, capaz de diseñar nuevas proteínas que podrían convertirse en futuros tratamientos.

Estas herramientas ya están ayudando a comprender enfermedades complejas y a impulsar nuevas vías terapéuticas.
La ciencia se acelera a velocidad digital
El impacto de AlphaFold va mucho más allá de la biología. Se ha convertido en un ejemplo de cómo la inteligencia artificial puede desbloquear avances científicos imposibles de conseguir por métodos tradicionales.
Desde la investigación médica hasta la agricultura, la biotecnología o incluso la física y la ciencia de materiales, la IA abre una nueva era de descubrimientos más rápidos, eficientes y accesibles.
Y esto es solo el principio.

