
El proyecto ha necesitado alrededor de 18 meses de trabajo y combina recreación histórica, reutilización de hardware e ingeniería. La instalación mantiene la característica forma en «C» del Cray-1, pero sustituye sus circuitos y el complejo sistema de refrigeración original por ordenadores de consumo con más de una década de antigüedad.
El museo atribuye al conjunto una capacidad cercana a 1,5 TFLOPS. Ars Technica detalla que ese máximo se alcanzó con los 70 núcleos disponibles y que una prueba posterior, con 64 núcleos activos, rondó los 1,3 TFLOPS. Son resultados de un programa de multiplicación de matrices desarrollado para el proyecto, por lo que no deben interpretarse como un benchmark estándar comparable directamente con los sistemas actuales del TOP500.
30 Mac mini dentro de una réplica a tamaño real del Cray-1
La máquina ha sido construida desde cero para reproducir a escala 1:1 la silueta del Cray-1 diseñado por Seymour Cray. A diferencia de una restauración, aquí no se intenta recuperar la electrónica histórica: el exterior recuerda al superordenador de 1976, mientras que el cálculo lo realiza un clúster moderno basado en equipos Apple reutilizados.
Según la información técnica publicada sobre el proyecto, el conjunto está formado por 25 Mac mini con procesadores Intel Core i5 de doble núcleo y cinco unidades con Core i7 de cuatro núcleos. Veintiocho de los equipos son de 2012 y dos corresponden a 2014.
En total, esa configuración puede aportar 70 núcleos físicos. Los ordenadores están conectados en red para repartir las operaciones entre diferentes nodos en lugar de ejecutar toda la carga sobre una única máquina.

| Característica | Réplica española del Cray-1 |
|---|---|
| Ubicación | Museo de Historia de la Computación, Majadas de Tiétar (Cáceres) |
| Escala | 1:1 |
| Nodos principales | 30 Mac mini |
| Modelos | 28 unidades de 2012 y 2 de 2014 |
| CPU | 25 Core i5 de 2 núcleos + 5 Core i7 de 4 núcleos |
| Núcleos máximos | 70 físicos; 64 activos en una prueba reciente |
| Sistema | macOS Mojave 10.14 y MPI |
| Rendimiento comunicado | Hasta ~1,5 TFLOPS; ~1,3 TFLOPS con 64 núcleos activos en una prueba posterior |
| Tipo de cálculo | Clúster de computación distribuida |
Cómo consiguen que 30 Mac mini trabajen como un solo clúster
Cada Mac mini sigue siendo un ordenador independiente, con su propio procesador, memoria y sistema operativo. La clave está en la capa de software que permite repartir un problema entre varios nodos y combinar después los resultados.
El proyecto utiliza macOS Mojave 10.14 y la interfaz MPI (Message Passing Interface), un estándar utilizado en computación paralela para que diferentes procesos y equipos puedan intercambiar mensajes y coordinar cargas de trabajo.
Esto es muy distinto a la arquitectura del Cray-1 original. Aquel sistema utilizaba procesamiento vectorial, diseñado para aplicar operaciones a conjuntos de datos con una arquitectura especializada. La réplica de Cáceres, en cambio, distribuye el trabajo entre decenas de núcleos pertenecientes a ordenadores independientes conectados mediante red.
Por eso, aunque las cifras de FLOPS permiten visualizar la enorme evolución del hardware en medio siglo, no es correcto tratar ambos sistemas como si estuvieran ejecutando el mismo benchmark sobre arquitecturas equivalentes.
Hasta 1,5 TFLOPS con ordenadores de hace más de una década
El museo resume la capacidad del clúster en aproximadamente 1,5 TFLOPS. Información técnica posterior publicada por Ars Technica explica que el sistema alcanzó esa cifra cuando estaban disponibles los 70 núcleos y que, en pruebas más recientes con 64 núcleos activos, obtuvo aproximadamente 1,3 TFLOPS.
Las mediciones proceden de un programa propio de multiplicación de matrices en Python. Esto es importante porque no se trata de una puntuación HPL/LINPACK certificada ni de una medición que permita colocar directamente la máquina en una clasificación de superordenadores.
El Cray-1A de finales de los años setenta podía alcanzar un máximo teórico de aproximadamente 160 MFLOPS, según la documentación histórica de NCAR. Si únicamente se dividen 1,5 TFLOPS entre 160 MFLOPS, la relación numérica es de unas 9.375 veces. Sin embargo, esa cifra no significa que la réplica sea 9.375 veces más rápida en cualquier tarea, porque las arquitecturas, el software y el método de medición son completamente diferentes.

| Aspecto | Cray-1A histórico | Réplica con Mac mini |
|---|---|---|
| Época | Finales de los años 70 | Proyecto presentado en 2026 |
| Arquitectura | Procesamiento vectorial especializado | Clúster de ordenadores x86 |
| Nodos de cálculo | Un sistema especializado | 30 Mac mini |
| Rendimiento citado | Hasta 160 MFLOPS teóricos | Hasta ~1,5 TFLOPS en la prueba del proyecto |
| Refrigeración | Sistema de refrigeración con freón | Convección natural en la estructura, sin ventilación adicional del chasis |
La forma del Cray-1 también ayuda a refrigerar los Mac mini
La característica forma curvada del Cray-1 original no era únicamente una decisión estética. Reducir la distancia de las conexiones internas ayudaba a disminuir el tiempo de propagación de las señales, algo especialmente importante en un superordenador de aquella época.
La réplica aprovecha esa geometría con otro objetivo. Los Mac mini están colocados verticalmente sobre soportes de aluminio dentro de una estructura metálica, de manera que el aire caliente puede ascender y salir por la parte superior.
El diseño funciona como una especie de chimenea térmica y evita tener que añadir un sistema de ventilación mecánica adicional al chasis. Los propios Mac mini mantienen, naturalmente, su refrigeración interna original.
Esta solución también responde a una necesidad del museo: mantener la instalación lo más silenciosa posible mientras funciona delante de los visitantes.
Un terminal retro controla los Mac mini, Raspberry Pi y dos Cray CX1 reales
El proyecto no termina en la réplica exterior. El museo ha construido también un terminal de control de estilo retro con tres pantallas desde el que se gestiona el clúster principal.
La consola permite trabajar además con una Raspberry Pi dedicada a emular entornos informáticos clásicos y con otro pequeño clúster de placas Raspberry Pi.
El conjunto está conectado también con dos Cray CX1 auténticos pertenecientes a la colección permanente del museo. El Cray CX1 fue un superordenador compacto presentado comercialmente en 2008 y pensado para acercar la computación de alto rendimiento a laboratorios y oficinas.

La mezcla permite utilizar la instalación no solo como una pieza visual, sino también como una herramienta de divulgación. Los visitantes pueden observar cómo cambia el rendimiento cuando una carga pasa de utilizar pocos núcleos a distribuirse entre varios nodos.
Una forma de explicar 50 años de evolución informática
El interés del proyecto no está en demostrar que un grupo de ordenadores de 2012 puede superar una cifra de rendimiento publicada para una máquina de 1976. Medio siglo de evolución tecnológica hace que esa comparación aislada sea poco sorprendente.
Lo interesante es que el museo ha utilizado hardware de consumo que ya podría considerarse obsoleto para muchos usos actuales y lo ha convertido en una instalación funcional que permite explicar conceptos como procesamiento paralelo, clústeres, redes, refrigeración y reutilización tecnológica.
La elección de los Mac mini también encaja con la fecha: 2026 marca el 50.º aniversario tanto de la presentación del Cray-1 como de la fundación de Apple.
La réplica ha requerido más de un año y medio de trabajo y ya forma parte de la exposición del Museo de Historia de la Computación de Majadas de Tiétar. No es un Cray-1 restaurado ni reproduce su arquitectura interna, pero precisamente esa diferencia permite utilizar dos generaciones radicalmente distintas de informática para explicar cuánto ha cambiado la computación desde 1976.
Fuentes: Museo de Historia de la Computación / Extrehard — proyecto Cray-1, Ars Technica — detalles técnicos y pruebas del clúster, NCAR — especificaciones históricas del Cray-1A y Computer History Museum — Cray-1 en 1976.