
Con esta compra, Lenovo integrará 3500 empleados de Motorola y mantendrá las operaciones de ésta en su misma sede central de Chicago. Por su parte, Motorola tendrá licencia para usar y ampliar sus patentes, estando ahora, según el CEO de Google Larry Page, “en buenas manos, ya que Lenovo es una empresa con una fuerte dedicación a la fabricación de excelentes equipos”.
Mientras que Google, por su parte, se queda con el 5% de las acciones de Lenovo y también con la mayoría de patentes de Motorola para así fortalecer la plataforma Android; mientras que se deshace de la parte de hardware de la compañía estadounidense, la cual le había estado dejando notorias pérdidas económicas trimestre tras trimestre y que también suponía una amenaza para el resto de fabricantes que utilizan Android.

Sin embargo, esta compra-venta esconde algo más que debe saberse y tener en cuenta: el lanzamiento de los terminales Moto X y Moto G habían supuesto el “nuevo despertar” de Motorola, que estaba bajo el mandato de Google; lo que aumentaba la tensión de enfrentamiento entre Google y Samsung, ya que Samsung había conseguido el gran éxito de Android. Por lo que seguir apostando por Motorola por parte de Google, conllevaría a un distanciamiento de Samsung y Android y el posible desarrollo de nuevas plataformas como Tinzen, lo que acabaría llevando a la tumba a nuestro querido S.O. Android.
Con esto, cabe añadir que no nos debemos sorprender al saber que esta compra-venta entre Google y Lenovo coincide temporalmente con el anuncio de la firma de un acuerdo entre Samsung y Google para compartir patentes durante los próximos diez años, permitiendo así que Google pueda dejar de ser fabricante y que Samsung continúe con el impulso de Android.
Fuente: cnnexpansión