
El resultado es un dispositivo que conserva Android como sistema base, pero que puede utilizarse con escritorio Linux, monitor, teclado y ratón, además de ejecutar aplicaciones y juegos de Windows mediante distintas capas de compatibilidad. La prueba más llamativa es The Witcher 3 a 1920 × 1080 y calidad Ultra, alrededor de 20-30 FPS.
Un Nubia Z70 Ultra convertido prácticamente en un ordenador
El proyecto ha sido publicado por el usuario ntsow, que explica que su objetivo era comprobar hasta dónde puede llegar el hardware de un smartphone si deja de estar condicionado por el formato y la refrigeración propios de un teléfono.
La base utilizada es un Nubia Z70 Ultra equipado con el Snapdragon 8 Elite estándar, cuyos núcleos principales pueden alcanzar hasta 4,32 GHz en esta configuración, junto con 24 GB de RAM.
Para poder refrigerarlo de una forma completamente distinta, el teléfono terminó instalado dentro de una carcasa acrílica personalizada y literalmente colocado entre dos disipadores de CPU de tamaño completo.

La modificación elimina por completo la principal ventaja física de un smartphone —ser compacto—, pero permite someter el SoC a cargas sostenidas con mucho más margen térmico que dentro de la carcasa original.
Dos disipadores de PC para combatir el thermal throttling
La razón de utilizar una refrigeración tan exagerada está en el thermal throttling. Los procesadores de los móviles pueden reducir frecuencias y rendimiento cuando aumentan demasiado las temperaturas, algo especialmente relevante durante juegos y cargas gráficas prolongadas.
El experimento busca comprobar qué sucede cuando esa limitación se reduce mediante una capacidad de disipación propia de un ordenador de sobremesa.
Los resultados del test 3DMark Wild Life Extreme Stress Test son especialmente ilustrativos. El creador afirma haber obtenido una puntuación máxima de 6.980 puntos y una mínima de 6.910 durante 20 bucles consecutivos, lo que supone un 99 % de estabilidad.
| Prueba | Resultado publicado por el modder |
|---|---|
| 3DMark Wild Life Extreme Stress Test | 99 % de estabilidad en 20 bucles |
| Mejor bucle | 6.980 puntos |
| Peor bucle | 6.910 puntos |
| The Witcher 3 | 1920 × 1080, Ultra, aproximadamente 20-30 FPS |
La diferencia de solo 70 puntos entre el mejor y el peor resultado muestra precisamente lo que pretende demostrar el montaje: mantener el rendimiento durante cargas prolongadas en lugar de alcanzar un pico elevado durante unos segundos.
Android por debajo y un escritorio Linux mediante Termux y XFCE
A pesar de su aspecto de mini PC, el dispositivo sigue utilizando Android como sistema base. Sobre él, el creador ha preparado un entorno Linux mediante Termux y XFCE4.
Este escritorio puede utilizarse con monitor externo, teclado y ratón, además de aplicaciones Linux y gráficos acelerados por hardware. El objetivo final del proyecto es que el propio teléfono funcione como único ordenador y permita alternar entre diferentes entornos según la tarea.

Para ejecutar aplicaciones y juegos de Windows, el modder utiliza varias soluciones. Ha explicado que recurre a GameNative para determinados juegos y a Wine + Box64 directamente desde Termux/XFCE para otros.
No ha indicado de forma inequívoca cuál de estas dos rutas concretas corresponde a la demostración de The Witcher 3, por lo que no conviene atribuir el resultado del juego exclusivamente a Wine y Box64.
The Witcher 3 a 1080p Ultra entre 20 y 30 FPS
La parte más espectacular del experimento llega con The Witcher 3. Según los resultados publicados por su creador, el juego está funcionando a 1920 × 1080 píxeles y con el preset gráfico Ultra.
El rendimiento depende de la escena y de la carga gráfica, pero se mueve aproximadamente entre 20 y 30 FPS. El modder indica además que la GPU permanece prácticamente al 99 % de utilización y que en algunas situaciones ha visto cifras ligeramente superiores a 30 FPS.

No estamos ante un rendimiento comparable al de un PC gaming moderno y 20-30 FPS tampoco convierten este montaje en la plataforma ideal para jugar a The Witcher 3. Lo interesante es que un SoC diseñado originalmente para un smartphone sea capaz de ejecutar la versión de PC del juego a 1080p y Ultra mediante un entorno de compatibilidad.
La refrigeración deja ver cuánto puede sostener realmente el Snapdragon 8 Elite
Los smartphones de gama alta ofrecen una potencia considerable, pero deben operar dentro de restricciones muy diferentes a las de un ordenador. El espacio disponible, la refrigeración, el consumo energético y la necesidad de mantener una temperatura exterior razonable condicionan el rendimiento sostenido.
Este proyecto elimina deliberadamente muchas de esas restricciones. Los dos grandes disipadores permiten descubrir qué puede hacer el Snapdragon 8 Elite cuando el tamaño y la refrigeración dejan de estar limitados por una carcasa de teléfono.
Eso no significa que dos disipadores de escritorio hagan que cualquier smartphone se convierta automáticamente en un PC gaming. El resultado depende también del soporte de drivers, de las capas de traducción necesarias para ejecutar software x86/x64 sobre ARM y de la compatibilidad de cada juego.
Un experimento poco práctico, pero muy interesante
Como producto, el montaje carece prácticamente de sentido: ocupa mucho más que el smartphone original y requiere una modificación considerable. Pero como demostración técnica resulta especialmente interesante.
El Nubia conserva Android, puede ofrecer un escritorio Linux completo y añade la posibilidad de ejecutar software de Windows, mientras que la refrigeración extrema permite mantener cargas sostenidas que serían mucho más difíciles dentro de un teléfono convencional.
El experimento también apunta hacia una cuestión cada vez más relevante: hasta qué punto los smartphones actuales están limitados por el formato físico y no únicamente por la potencia de sus procesadores. En este caso, la respuesta ha necesitado algo tan poco discreto como dos disipadores de PC pegados a un móvil.
Fuentes: publicación original de ntsow en Reddit, Tom’s Hardware y TechRadar.