
Ha hecho un año del lanzamiento de Doom: The Dark Ages y, aprovechando la próxima llegada de su DLC, en Hardmaniacos queremos hablar con la perspectiva y el conocimiento que da el paso del tiempo.
Presentación
Doom: The Dark Ages (2025), desarrollado por id Software, es un FPS de acción con un ritmo más pausado que sus predecesores, sustituyendo la movilidad de Doom Eternal por un combate más pesado y terrestre centrado en el uso del Escudo Sierra.
Este juego nos transporta a las Cruzadas Ímpias, la época más oscura y medieval del Doom Slayer. Tras ser esclavizado por los Maykrs y convertido en un arma de destrucción masiva al servicio de los Centinelas, nos enfrentaremos a ejércitos demoníacos con un nuevo estilo de combate más pesado, táctico y basado en el uso del Escudo Sierra, los mechas Atlan y el dragón cibernético Serrat.
Características Doom: The Dark Ages (2025)
- NOMBRE DEL JUEGO: Doom The Dark Ages
- CREADOR / DESARROLLADOR: id Software
- DISTRIBUIDOR: Bethesda Softworks
- AñO DE LANZAMIENTO: 2025 (15 de mayo)
- PLATAFORMAS: PC (Steam, Microsoft Store), Xbox Series X
S, PlayStation 5 - TIPO DE JUEGO: FPS
- REQUERIMIENTOS DE ORDENADOR: SO – Windows 10 64-Bit / Windows 11 64-Bit
Procesador – AMD Zen 2 o Intel 10th CPU 3.2Ghz 8 núcleos / 16 threads o superior (ejemplos AMD Ryzen 7 3700X o superior, o Intel Core i7 10700K o superior)
Memoria – 16 GB de RAM
Gráficos: NVIDIA o AMD GPU Raytracing-capable con 8GB dedicados VRAM o superior (ejemplos NVIDIA RTX 2060 SUPER o superior, AMD RX 6600 o superior)
Almacenamiento – 100 GB de espacio disponible
Notas adicionales – 1080p / 60 FPS / Low Quality Settings, NVME SSD - PRECIO ORIENTATIVO: Desde 79,99 € (Estándar) / 109,99 € (Premium)
Donde comprar Doom Dark Ages
El juego Doom The Dark Ages, lo tenemos disponible en tiendas online como Amazon, para consolas, o en Steam.
Desarrollo
El proyecto comenzó su andadura en 2020 bajo el nombre en clave de “Doom Year Zero”. La existencia del juego salió a la luz pública gracias a los documentos filtrados durante el juicio entre la FTC y Microsoft por la compra de Activision Blizzard en 2023. En aquella presentación interna de ZeniMax Media ya se proyectaba el juego como uno de sus mayores lanzamientos, con unas estimaciones de ingresos solo por detrás de The Elder Scrolls VI y Starfield. En aquel momento, su lanzamiento estaba previsto internamente para el año fiscal 2023, con sus DLCs programados para 2023 y 2024.
Sin embargo, el juego permaneció en secreto hasta su anuncio oficial en el Xbox Games Showcase de 2024, donde se presentó como un «mundo Doom de inspiración medieval». Posteriormente, en la QuakeCon de 2024, id Software mostró los primeros fragmentos de jugabilidad, incluyendo el esperado Escudo Sierra, el pilotaje del mecha Atlan y las fases aéreas sobre el dragón Serrat. Todo este material se reutilizaría más tarde en el evento Developer_Direct de enero de 2025.
Técnicamente, Doom: The Dark Ages funciona sobre id Tech 8, el mismo motor utilizado en Indiana Jones and the Great Circle. Este motor destaca por su escalabilidad, permitiendo escenarios hasta diez veces más detallados que en Eternal, con una mayor cantidad de enemigos simultáneos (hasta 50 en pantalla) y un sistema de ray tracing avanzado que mejora la iluminación global, los reflejos y los efectos volumétricos. El motor también incorpora un sistema de geometría virtualizada similar al Nanite de Epic Games, que reduce drásticamente el molesto «LOD popping». Todo ello, acompañado de optimizaciones para mantener tasas de imágenes por segundo muy altas, incluso en las situaciones más caóticas.
A nivel narrativo, el juego se sitúa justo después de que el Slayer obtuviera sus poderes al pasar por la Máquina de la Divinidad. La historia transcurre durante las Cruzadas Ímpias, una época en la que la guerra contra el Infierno iba mal para Argent D’Nur. Lejos de ser un héroe, el Slayer es utilizado como un arma de destrucción masiva y es mantenido cautivo por los Maykrs en una estación orbital, quienes temen su enorme poder.

No obstante, uno de los cambios más notables es la eliminación del multijugador. id Software decidió centrar todos sus recursos en una campaña para un jugador más robusta. El resultado es un juego que apuesta por un tono más oscuro, cinematográfico y fantástico, alejándose del frenetismo aéreo de Eternal, para ofrecer una experiencia más táctico-terrestre.
Jugabilidad
En cuanto a la jugabilidad, el escudo y el arma ocupan lados opuestos de la pantalla, mientras que la salud y la armadura mantienen el guiño clásico al Doom Guy original mediante retratos animados en el centro. A la izquierda, aparecen armas y habilidades adicionales, y en la parte superior derecha, encontramos los recursos: oro, rubíes, esmeraldas y sellos de vida.
Hemos probado el juego en PC, utilizando un mando de Xbox 360. La primera gran sorpresa es el cambio radical en el manejo respecto a Doom Eternal. Aquí ya no somos una bala de acrobacias aéreas. El Slayer se siente como un tanque pesado: más lento, más contundente y con una movilidad muy reducida. No podemos saltar constantemente ni movernos a toda velocidad por el escenario.
La respuesta a nuestras órdenes sigue siendo precisa y directa, algo que id Software domina a la perfección. Sin embargo, la sensación de libertad y agilidad da paso a un control más táctico. Cada movimiento debe medirse, y el Escudo Sierra se convierte en la herramienta principal. Con él podemos bloquear, hacer parry a proyectiles verdes (Hell Surges), lanzarlo a distancia, e incluso realizar cargas devastadoras. Todo ello, acompañado de un sistema de partículas y físicas en tiempo real extremadamente vistoso. Sin embargo, cabe señalar que este es el primer Doom moderno sin la motosierra como herramienta para recuperar munición.
Doom: The Dark Ages mantiene un enfoque distinto al de Doom Eternal en lo que respecta al diseño de enemigos. En esta nueva entrega, el enfoque cambia hacia grandes grupos de enemigos que individualmente son más débiles, pero que siguen representando una amenaza constante. Además, para incrementar la variedad, existen más unidades especiales, que son identificables por su armadura dorada y una barra de vida de color violeta.
Los mapas de Doom: The Dark Ages representan un regreso a la filosofía de los niveles originales de Doom, aunque adaptada a escenarios mucho más grandes y abiertos. De hecho, personalmente me parecen los mejores mapas de la saga desde el primer Doom.
Cabe indicar que el juego presenta seis niveles de dificultad:
- Aspirante a Slayer (fácil).
- Hacedme daño (normal).
- Ultraviolencia (difícil).
- Pesadilla (muy difícil).
- Pandemonio: equivalente a Pesadilla, pero con sellos de vida limitados para reiniciar capítulos. Al agotarse, la campaña termina.
- Ultrapesadilla: equivalente a Pesadilla sin vidas extra. El progreso solo se guarda al completar capítulos y los sellos únicamente sirven para curarse.
Y como gran novedad, el jugador puede personalizar la experiencia incluso dentro de ciertos niveles de dificultad, gracias a múltiples ajustes disponibles desde el menú de pausa, así como también existe asistencia al combate.


El cambio gustará a unos y horrorizará a otros. En lo personal, he echado en falta la adrenalina y la velocidad frenética de Eternal, pero dudo que fuera divertido repetir lo mismo.
Calidad gráfica (opinión personal)
Gráficamente, Doom: The Dark Ages es una auténtica bestia. El salto a id Tech 8 se nota. Hemos podido disfrutarlo con ray tracing activado y el resultado es espectacular. La iluminación global, los reflejos, los efectos volumétricos de niebla y partículas, y la destrucción dinámica de escenarios, están a otro nivel.
La paleta de colores es más oscura y terrosa que en Eternal. Esto refuerza la ambientación medieval y apocalíptica, aunque personalmente echo de menos los contrastes más vivos de entregas anteriores.
Las animaciones son excelentes, especialmente las de los enemigos, que reaccionan de forma única a cada impacto. El gore dinámico y el desmembramiento en tiempo real son brutales. En resumen: técnicamente es sobresaliente, pero la dirección artística, siendo muy buena, puede resultar menos icónica que la de su predecesor.
Aquí os mostramos imágenes comparativas de demonios en las que se puede ver el salto de gráfica y el cambio en la representación.
Banda sonora
La música corre a cargo de Finishing Move Inc. y aquí tengo sentimientos encontrados. Cumple correctamente dentro del juego, con coros épicos y arreglos orquestales que refuerzan el tono medieval. Sin embargo, el problema es que cuesta recordar los temas una vez apagas la consola. Lejos queda la intensidad, personalidad y los riffs inolvidables que nos regaló Mick Gordon en entregas anteriores. No es mala, pero sí más genérica y funcional.
¿Doom:The Dark Ages engancha?
Sí, pero de otra forma. Si buscas la dopamina rápida y la sensación de ser un dios volador imparable de Eternal, es posible que The Dark Ages te sepa a poco. Sin embargo, si te abres a su propuesta, descubrirás un FPS más táctico, estratégico y castigador.
Personalmente, el juego me ha dejado sensaciones encontradas. Por un lado, admiro el riesgo de id Software por no repetirse y por intentar algo diferente. El combate con el escudo, la necesidad de posicionarte bien y la gestión de oleadas, son muy satisfactorios cuando entras en ritmo.
Pero, por otro lado, no alcanza el mismo nivel de diversión explosiva que Eternal. Las secciones con el mecha Atlan y el dragón, aunque visualmente espectaculares, se vuelven repetitivas y con poca profundidad jugable.

Conclusión
Doom: The Dark Ages es, ante todo, un juego valiente. id Software ha preferido arriesgarse a no repetir la fórmula de Eternal, y eso se agradece en una industria que tiende a la sobreexplotación. El resultado es un título tan Doom como el primero, que recupera la esencia de los niveles laberínticos y la necesidad de explorar, pero que, al mismo tiempo, se siente fresco y distinto.
Gráficamente es bestial, id Tech 8 demuestra estar a la altura de los mejores motores del mercado, con una iluminación, unos efectos de destrucción y una fluidez de la que pocos títulos pueden presumir. Sin embargo, ese despliegue técnico tiene un precio: necesita una RTX para lucir en todo su esplendor, lo que deja fuera a jugadores con hardware más modesto.
En lo jugable, el juego es complejo y táctico, quizás demasiado para quienes esperaban la velocidad endiablada de Eternal. El Escudo Sierra es un acierto como eje del combate, pero la movilidad reducida y la lentitud del Slayer, pueden frustrar a los más puristas de la acción frenética.
La gran decepción llega en el apartado narrativo y musical. El mundo no se explica adecuadamente, los personajes están desaprovechados y el lore, que en entregas anteriores era fascinante, aquí se siente superficial. Asimismo, a nivel sonoro no destaca, cumple su función, pero sin dejar temas memorables.
¿Se recomienda? Sí, pero con matices. Si eres fan incondicional de la saga y estás dispuesto a aceptar un cambio de ritmo, te lo pasarás muy bien. Si buscas Doom Eternal 2, este no es tu juego.
Finalmente, en cuanto a su precio (80€ la edición estándar), nos parece excesivo, sobre todo teniendo en cuenta la corta duración de la campaña y la ausencia de multijugador. Nuestra recomendación es esperar una oferta que se dará con el DLC o valorar el acceso mediante Game Pass si estás en el ecosistema Xbox o PC.
Pros
- ✔️ Tan Doom como el primero
- ✔️ Gráficamente bestial
- ✔️ Jugabilidad compleja
- ✔️ Universo muy interesante
Contras
- ❌ Necesita una RTX
- ❌ No destaca a nivel sonoro
- ❌ El mundo no se explica adecuadamente
- ❌ Personajes planos y aburridos
- ❌ Precio algo elevado














