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Hardmaniacos

Windows on Arm supera las 7.000 apps compatibles: ¿sigue siendo la compatibilidad su gran problema?

03/09/2026
Portátiles Windows 11 con procesadores Arm y aplicaciones compatibles
Microsoft asegura que el ecosistema de Windows on Arm ha alcanzado un punto importante: el catálogo Works on Windows on Arm ya reúne más de 7.000 aplicaciones y juegos verificados como compatibles. La cifra aparece en una actualización publicada por la compañía el 25 de agosto de 2026, en la que Microsoft defiende que Arm se ha convertido ya en una plataforma Windows de primera clase para todo tipo de cargas de trabajo.

Ese mensaje necesita, sin embargo, un matiz importante. Compatible no significa necesariamente nativo para Arm. Parte del software disponible está compilado específicamente para Arm64, mientras que otras aplicaciones x86 y x64 pueden ejecutarse mediante Prism, la capa de emulación integrada en Windows 11.

La diferencia importa porque una aplicación nativa puede aprovechar mejor la arquitectura Arm, mientras que una aplicación emulada necesita traducir instrucciones durante la ejecución. Por eso, la cifra de 7.000 no significa que Windows on Arm haya eliminado absolutamente todos sus problemas de compatibilidad, aunque sí muestra que la situación es muy distinta a la de sus primeras generaciones.

Índice

Más de 7.000 apps compatibles no significa 7.000 apps nativas

Microsoft utiliza como referencia Works on Windows on Arm, un catálogo de compatibilidad que reúne más de 7.000 aplicaciones y juegos verificados y que utiliza datos de compatibilidad aportados por la propia compañía.

La palabra clave es precisamente “compatibles”. Una aplicación puede aparecer disponible para Windows on Arm porque tenga una versión Arm64 nativa, porque utilice tecnologías como Arm64EC o porque su versión x86/x64 pueda funcionar correctamente mediante emulación.

Aplicaciones de productividad compatibles con Windows on Arm mostradas por Microsoft

Para un usuario esto supone una diferencia importante. Si una aplicación dispone de una compilación Arm64, sus instrucciones pueden ejecutarse directamente sobre el procesador. Microsoft recomienda esta vía para obtener las ventajas propias de la arquitectura, especialmente en rendimiento, consumo energético y autonomía.

En cambio, una aplicación creada únicamente para x86 o x64 puede seguir funcionando gracias a Prism. Esto amplía enormemente el catálogo de software disponible, pero no convierte automáticamente ese programa en una aplicación nativa.

Por tanto, las más de 7.000 aplicaciones y juegos deben interpretarse como una cifra de compatibilidad del ecosistema, no como el número de programas desarrollados específicamente para Arm.

Qué es Prism y por qué ha cambiado Windows on Arm

Prism es el emulador que Microsoft introdujo con Windows 11 24H2 para ejecutar aplicaciones x86 y x64 en equipos Arm. Forma parte del propio sistema operativo y no requiere que el usuario instale componentes adicionales.

Su funcionamiento se basa en traducir bloques de instrucciones x86/x64 a Arm64 mediante compilación Just-In-Time. Windows puede almacenar en caché parte de esos bloques traducidos para reducir el trabajo necesario cuando vuelven a ejecutarse.

Microsoft afirma que Prism incorpora optimizaciones importantes frente a su tecnología de emulación anterior, con mejoras de rendimiento y una reducción del uso de CPU. Eso permite que una gran cantidad de software que nunca fue compilado para Arm pueda seguir utilizándose en estos ordenadores.

Esquema de Microsoft que diferencia código Arm64 nativo y x64 emulado en Windows on Arm

Aun así, Prism no es lo mismo que ejecutar código Arm64 nativo. La propia documentación de Microsoft recomienda las compilaciones nativas para aplicaciones de producción y señala que el software emulado puede consumir más batería y presentar mayor latencia que una versión desarrollada para Arm64.

Existe además una limitación especialmente relevante: la emulación se aplica al código en modo usuario, pero no a los controladores del kernel. Si un programa depende de un driver, componente de virtualización, periférico o sistema de seguridad que trabaja a bajo nivel, ese controlador debe disponer de una versión Arm64.

Esta es una de las razones por las que comprobar únicamente si “el programa abre” no siempre es suficiente para determinar la compatibilidad completa de un flujo de trabajo.

Tipo de aplicaciónCómo funciona en Windows on ArmPrincipal diferencia
Arm64 nativaEjecuta código compilado específicamente para ArmMejor opción para rendimiento y eficiencia
Arm64ECPuede combinar código adaptado a Arm con componentes x64Facilita una migración progresiva hacia Arm
x64/x86 mediante PrismWindows traduce las instrucciones a Arm64 durante la ejecuciónAmplía la compatibilidad, pero no equivale a ejecución nativa
Software con drivers de kernelLos drivers necesitan una compilación Arm64Prism no emula controladores de kernel

Chrome, Adobe, Blender, Figma y otras aplicaciones ya forman parte del ecosistema

Uno de los cambios más importantes respecto a los primeros equipos Windows on Arm es que cada vez más desarrolladores importantes están adaptando su software.

En su actualización del 25 de agosto, Microsoft recuerda que ya había incorporado aplicaciones de compañías como Google, Adobe, Slack, Trello y Dropbox dentro de productividad. En creación de contenidos cita también a Camtasia, Blender y Figma entre las incorporaciones anunciadas anteriormente.

El soporte empresarial y de seguridad también ha aumentado. Microsoft menciona soluciones de compañías como Norton, CrowdStrike y McAfee para protección de endpoints; VMware, BeyondTrust y Cisco en administración; y Nord Security, Zscaler y Palo Alto Networks en VPN y Zero Trust.

En actualizaciones previas del ecosistema, Microsoft había mostrado además aplicaciones tan conocidas como Microsoft 365, Google Chrome, Mozilla Firefox, Adobe Photoshop, Adobe Premiere, DaVinci Resolve, WhatsApp, Spotify, VLC, LibreOffice, 7-Zip y WinRAR funcionando en Windows on Arm.

Eso no implica que todas utilicen exactamente el mismo método de ejecución ni que tengan idéntico rendimiento. El catálogo mezcla software nativo, adaptado y compatible mediante diferentes mecanismos, por lo que sigue siendo recomendable comprobar individualmente las aplicaciones imprescindibles antes de comprar un PC Arm.

Entonces, ¿sigue siendo la compatibilidad el gran problema de Windows on Arm?

Para un usuario que trabaja principalmente con navegador, Office, comunicación, multimedia y aplicaciones populares, la compatibilidad es hoy un obstáculo mucho menor que hace unos años. Las versiones nativas han aumentado y Prism cubre una parte importante del software x86/x64 restante.

Eso no significa que el problema haya desaparecido.

Los casos más delicados siguen apareciendo cuando una aplicación depende de drivers específicos, complementos antiguos, herramientas profesionales muy especializadas, sistemas de virtualización o determinados componentes de hardware. También en gaming puede haber dependencias adicionales, como sistemas anti-cheat o tecnologías concretas que deben soportar Arm.

Por eso, los “más de 7.000” son una buena señal del tamaño alcanzado por el ecosistema, pero no constituyen una garantía de que cualquier programa de Windows vaya a funcionar, ni de que todos los compatibles ofrezcan el mismo rendimiento que en un PC x86.

La mejor comprobación sigue siendo revisar las aplicaciones concretas que forman parte del flujo de trabajo del usuario y, especialmente en entornos profesionales, verificar también plugins, controladores y periféricos.

Microsoft prepara Windows on Arm para una nueva generación de PCs

El momento elegido para publicar este balance no es casual. Hasta ahora, Qualcomm y su familia Snapdragon X han sido uno de los principales motores de los Copilot+ PC con Arm, pero Microsoft destaca que están entrando más fabricantes de silicio y más OEM.

Durante el otoño de 2026 está prevista la llegada de equipos basados en NVIDIA RTX Spark de fabricantes como Microsoft Surface, ASUS, Dell, HP, Lenovo y MSI. Microsoft utiliza precisamente esa ampliación del hardware para defender que Windows on Arm está dejando de ser una plataforma limitada a unos pocos dispositivos.

El reto ahora no consiste únicamente en aumentar el número de procesadores Arm disponibles, sino en conseguir que comprar uno de estos ordenadores deje de exigir al usuario preguntarse continuamente si podrá ejecutar sus programas habituales.

Las 7.000 aplicaciones y juegos verificados muestran que esa barrera se está reduciendo con rapidez. Pero la conclusión más realista no es que la compatibilidad haya dejado de importar, sino que Windows on Arm ha pasado de tener un problema general de catálogo a tener incompatibilidades mucho más concretas que conviene revisar caso por caso.

Fuentes: Microsoft Windows Developer Blog: expansión del ecosistema Windows on Arm, Microsoft Learn: cómo funciona Prism y la emulación en Arm, Microsoft Learn: soporte Arm64 y limitaciones de drivers y Microsoft Developer: Windows on Arm.