
La función resultaba llamativa porque no generaba imágenes desde cero en un lienzo vacío, sino que se apoyaba en la base visual de Google Earth, incluyendo imágenes de satélite, fotografía aérea y datos 3D. En la práctica, esto permitía imaginar cambios sobre lugares reales, pero también abría la puerta a imágenes falsas con apariencia de prueba visual.
El problema no está solo en que una imagen creada con IA pueda ser realista. El riesgo aumenta cuando se genera dentro de una herramienta que muchos usuarios asocian con una vista fiable del mundo real. Por eso, el caso de Google Earth es especialmente delicado.
Qué ha pasado con la generación de imágenes en Google Earth
Google introdujo una función de generación de imágenes con IA en Google Earth que permitía escribir una instrucción y obtener una imagen fotorrealista vinculada a una ubicación concreta del planeta.

Según la información publicada, la herramienta estaba basada en Nano Banana 2, el modelo de generación y edición de imágenes de Google asociado a Gemini. Esta integración permitía modificar visualmente localizaciones reales usando datos de Google Earth como contexto.
Sin embargo, poco después de su lanzamiento, empezaron a circular capturas de imágenes generadas que parecían incumplir las políticas de la compañía. Google explicó que había visto usos útiles por parte de profesionales geoespaciales, pero también capturas compartidas que violaban sus normas, por lo que decidió retirar la función mientras trabaja en medidas de protección más robustas.
Por qué Google ha decidido mantenerla suspendida
El motivo principal es el riesgo de desinformación visual. Una imagen generada sobre una localización real puede parecer mucho más creíble que una imagen de IA normal, especialmente si conserva el aspecto de un mapa, una vista satelital o una composición similar a Google Earth.
Aunque Google indicó que las imágenes generadas incluían marca de agua digital y que no aparecían dentro de la experiencia principal de Google Earth para otros usuarios, el problema surge cuando esas imágenes se comparten fuera del entorno original.
Una captura puede circular por redes sociales, mensajería o páginas web sin el contexto suficiente. Si además muestra una supuesta zona de conflicto, una catástrofe, una instalación sensible o una escena falsa sobre un lugar real, el potencial de confusión aumenta mucho.
Nano Banana 2 y el salto de la IA generativa visual
Nano Banana 2 fue presentado por Google como un modelo capaz de combinar calidad visual, velocidad e instrucciones más precisas. La compañía lo ha orientado a edición de imágenes, generación visual, composición, texto legible dentro de imágenes y flujos creativos más rápidos.
En Hardmaniacos ya hablamos de este modelo en la noticia sobre Nano Banana 2 y la generación de imágenes con IA ultrarrápida, donde Google destacaba su capacidad para acercar funciones avanzadas a más usuarios.
El caso de Google Earth demuestra el reverso de esa evolución: cuanto más realistas, rápidas y contextuales son estas herramientas, más difícil resulta controlar todos sus posibles usos indebidos.
El problema de generar imágenes falsas sobre mapas reales
La generación de imágenes con IA ya plantea dudas cuando se usa para crear retratos, documentos, capturas o escenas ficticias. Pero al integrarse con un entorno geoespacial, el problema cambia de escala.
Una imagen falsa sobre un mapa real puede afectar a:
- Noticias y verificación: Puede confundirse con una prueba visual de un hecho que no ha ocurrido.
- Conflictos y crisis: Puede simular daños, campamentos, explosiones o movimientos en zonas sensibles.
- Investigación OSINT: Puede introducir ruido en análisis basados en imágenes abiertas.
- Reputación de lugares o instituciones: Puede fabricar escenas dañinas sobre ubicaciones reales.
- Usuarios generales: Puede aprovechar la confianza que genera Google Earth como herramienta de consulta.
No se trata de que Google Earth haya mostrado esas imágenes como reales dentro del mapa público, sino de que una imagen generada en ese entorno puede resultar muy convincente cuando se comparte sin contexto.
Qué medidas de seguridad había y por qué no fueron suficientes
Google ha defendido que las imágenes generadas incluían sistemas de identificación, como marcas de agua digitales asociadas al contenido generado con IA. También señaló que la herramienta impedía la creación de imágenes sobre temas dañinos.
El problema es que las marcas de agua y los filtros no siempre bastan. Una marca de agua puede no ser visible para un usuario normal, una captura puede perder parte del contexto original y los filtros de seguridad pueden fallar ante prompts ambiguos, creativos o diseñados para rodear las restricciones.
Por eso, en una herramienta basada en mapas reales, la exigencia de seguridad debe ser mayor que en un generador de imágenes convencional. No basta con etiquetar el contenido como IA si el resultado puede circular como si fuese una prueba visual de un hecho real.
Funciones experimentales y cambios sin previo aviso
Otro punto importante es que las funciones experimentales de Google Earth pueden cambiar, suspenderse o discontinuarse. En las condiciones de funciones previas a disponibilidad general, Google indica que puede modificar, discontinuar o suspender funciones experimentales en cualquier momento, y que las funciones de Gemini en Google Earth deben cumplir la política de uso prohibido de IA generativa.
Esto ayuda a entender por qué la compañía ha podido retirar la función tan rápido. Al tratarse de una integración experimental, Google tiene margen para pausar el despliegue si detecta riesgos, errores o incumplimientos de política.
Comparativa: beneficios y riesgos de la IA en Google Earth
La integración de IA generativa en Google Earth puede tener usos muy interesantes, pero también riesgos claros. Esta tabla resume los dos lados del problema.
| Uso potencial | Beneficio | Riesgo asociado | Qué habría que controlar |
|---|---|---|---|
| Visualización urbana | Imaginar cambios en ciudades, edificios o espacios públicos | Confundir simulaciones con imágenes reales | Etiquetado visible y contexto claro |
| Educación | Mostrar escenarios históricos, climáticos o geográficos | Crear imágenes didácticas poco fieles a la realidad | Separar ficción, recreación y evidencia |
| Planificación territorial | Explorar diseños, infraestructuras o cambios de paisaje | Tomar decisiones sobre imágenes generadas sin validación | Uso profesional con datos verificables |
| Comunicación visual | Crear materiales rápidos para explicar una idea | Difundir capturas engañosas fuera de contexto | Marcas de agua visibles y metadatos de procedencia |
| Investigación geoespacial | Probar hipótesis visuales o escenarios simulados | Contaminar análisis OSINT o verificaciones abiertas | Trazabilidad, permisos y controles de exportación |
Por qué este caso importa más allá de Google Earth
La retirada de esta función no afecta solo a Google Earth. También es una señal para todo el sector de la IA generativa. Las empresas están intentando integrar modelos de imagen en herramientas cada vez más potentes, pero no todas las integraciones tienen el mismo nivel de riesgo.
No es lo mismo generar una imagen creativa para una campaña que generar una escena fotorrealista sobre un lugar real. En este segundo caso, la imagen puede parecer una evidencia, especialmente si aparece con el encuadre, la estética y la referencia geográfica de una herramienta conocida.
Este debate conecta con otros casos recientes en los que la IA obliga a reforzar controles, auditorías y limitaciones. En Hardmaniacos también analizamos el incidente entre OpenAI y Hugging Face durante una evaluación de ciberseguridad con IA, otro ejemplo de cómo las capacidades avanzadas de los modelos exigen nuevas medidas de seguridad.
Qué puede hacer Google antes de reactivar la función
Google no ha detallado todos los cambios que aplicará antes de recuperar esta función, pero el caso apunta a varias medidas probables o necesarias.
- Filtros más estrictos para escenarios de violencia, conflicto, catástrofes, migración, instalaciones sensibles o desinformación.
- Etiquetas visibles dentro de la imagen, no solo marcas de agua invisibles o metadatos.
- Límites de exportación o fricción adicional antes de descargar o compartir resultados.
- Detección de prompts de riesgo que intenten crear escenas falsas sobre ubicaciones reales.
- Controles diferenciados para profesionales geoespaciales, educación, empresas y usuarios generales.
- Mejor trazabilidad para saber cuándo una imagen procede de una generación con IA.
La dificultad está en equilibrar creatividad y seguridad. Una herramienta demasiado limitada pierde utilidad, pero una herramienta demasiado abierta puede generar problemas reputacionales y de desinformación muy serios.
Qué deben tener en cuenta los usuarios
Para los usuarios, la lección es bastante clara: no toda imagen con apariencia de mapa, satélite o captura de Google Earth debe aceptarse como prueba real.
Antes de compartir una imagen llamativa de una supuesta catástrofe, conflicto o instalación sensible, conviene comprobar:
- La fuente original de la imagen.
- La fecha y el contexto de publicación.
- Si existe confirmación en medios fiables o fuentes oficiales.
- Si hay marcas de generación con IA o señales de edición.
- Si otros mapas o imágenes satelitales muestran lo mismo.
La IA generativa está haciendo que la verificación visual sea más importante que nunca. Una imagen convincente ya no basta por sí sola.
Preguntas frecuentes sobre la IA en Google Earth
¿Google Earth permite ahora generar imágenes con IA?
Google lanzó una función experimental de generación de imágenes con IA en Google Earth, pero la retiró rápidamente tras detectar usos problemáticos. A día de hoy, la función se mantiene suspendida mientras la compañía trabaja en nuevas medidas de seguridad.
¿Qué era Nano Banana 2 en Google Earth?
Nano Banana 2 era el modelo de imagen de Google usado para generar escenas fotorrealistas dentro de Google Earth a partir de prompts de texto y datos visuales del propio servicio.
¿Las imágenes generadas aparecían para todos los usuarios de Google Earth?
Según la información publicada, las imágenes generadas no aparecían dentro de la experiencia principal de Google Earth para otros usuarios. El problema estaba en que podían compartirse como capturas fuera del entorno original.
¿Por qué preocupa esta función?
Porque permitía crear imágenes falsas sobre lugares reales con un aspecto muy creíble. Esto podía facilitar la difusión de escenas manipuladas relacionadas con conflictos, desastres, monumentos o ubicaciones sensibles.
¿Las marcas de agua solucionan el problema?
Ayudan, pero no son suficientes por sí solas. Una imagen puede circular como captura, perder contexto o no ser comprobada por quien la recibe. Por eso se necesitan controles adicionales, etiquetas claras y límites de uso.
¿Google podría recuperar esta función más adelante?
Sí, es posible. Google ha indicado que la retirada se produce mientras trabaja en medidas de seguridad más fuertes. La función podría volver si la compañía considera que los nuevos controles reducen suficientemente el riesgo.
Una pausa necesaria para una función delicada
La idea de combinar Google Earth con generación de imágenes por IA tiene potencial para educación, urbanismo, visualización, simulación y comunicación visual. Sin embargo, también es una de las integraciones más sensibles que puede hacer una empresa tecnológica, porque mezcla IA generativa con lugares reales y una plataforma de alta confianza.
La decisión de mantener suspendida la generación de imágenes con IA en Google Earth parece razonable hasta que existan controles más sólidos. La tecnología puede ser útil, pero cuando una imagen generada puede parecer una prueba del mundo real, el margen de error debe ser mucho menor.
Fuentes consultadas: información de Reuters, The Verge, Google Developers, Google España y documentación de Google Earth Studio.