
Cuando está cerrado, el LG Wing tiene el aspecto de cualquier smartphone de gama alta, con un acabado en brillo en la parte trasera, pero al rotarlo, se asoma su pantalla secundaria, la cual se mantiene en forma vertical, mientras que la otra lo hace en horizontal, teniendo así la forma de una “T” todo el dispositivo. Esto se lleva a cabo gracias una bisagra diseñada para «distribuir la fuerza, producir un movimiento suave y no aumentar el grosor del terminal», el cual tiene un peso de 260 gramos.
Atendiendo a las características de las pantallas, la principal se trata de un panel P-OLED de 6,8 pulgadas y resolución FullHD+; mientras que la secundaria es de 3,9 pulgadas, G-OLED de 1240 x 1080p y ratio 1,15:1 (casi cuadrada). Cabe indicar que esta última tiene una capa especial para protegerla de los giros realizados con el panel superior.

¿Y qué uso se le pretende dar a este curioso diseño de pantallas? Pues está principalmente enfocado en la multitarea, tanto para el consumidor como para el creador. Por ejemplo, el usuario puede ver vídeos en la pantalla principal mientras busca información o lee comentarios en la secundaria, o controlar la música a la vez que se tiene el Google Maps abierto, útil para si se va en coche. También se pueden sincronizar dos aplicaciones para que una se abra arriba y la otra abajo. Además, hay una serie de modos que se incluyen para sacarle un mayor partido, como el “Modo Gimbal” para emular un estabilizador con controles en la pantalla secundaria, y el “Modo Grip Lock”, para evitar toques accidentales en la pantalla secundaria. Cabe señalar que con la forma de T, las notificaciones y los gestos se van a recibir en la pantalla secundaria.

Con respecto a la fotografía, el LG Wing dispone de una cámara trasera triple formada por un sensor principal de 64MP, una lente gran angular de 13MP y otra ultra gran angular “Big Pixel” de 12MP, con estabilización óptica, Modo Gimbal, ASMR y grabación dual, que permite grabar a la vez con la cámara trasera y la frontal. Ésta última, la frontal, es también curiosa, ya que es “pop-up” y asoma como si fuera un periscopio cuando se va a usar. Se trata de una lente de 32MP, la cual se cierra automáticamente si el acelerómetro detecta que el móvil se está cayendo.

Y en cuanto a sus especificaciones técnicas, el LG Wing incluye el procesador Qualcomm Snapdragon 765G, con 8GB de RAM como única opción, aunque sí se puede escoger entre 128GB ó 256GB de almacenamiento, ampliables hasta 2TB con tarjeta microSD. La batería es de 4000mAh con Quick Charge 4.0+ de Qualcomm y soporte para carga inalámbrica; el S.O. es Android 10 con capa LG UX e incluye Fict0, una plataforma de vídeo por streaming. También cuenta con lector de huellas en pantalla, WiFi, Bluetooth 5.1, NFC y USB-C.
Finalmente, en referencia a su disponibilidad, por el momento, el LG Wing se empezará a comercializar sólo en Corea del Sur. Se espera que posteriormente llegue a Europa y a Norteamérica, a un precio de 1000€ o superior, y en los colores Aurora Gray (gris oscuro) e Illusion Sky (gris claro).
Fuentes: Xataka evento, Xataka y Muy Computer